7:51 am 24/07 2012

Lucha contra el alcoholismo: Boliches hasta las 04 am, negocios y afters sin control

Información general, Opinión

por:

El proyecto de ley de represión al alcoholismo, surgió luego de una pelea protagonizada por jóvenes que salían de distintas discotecas de nuestra ciudad y que se produjo sobre la ruta provincial 1, mientras peregrinos iban rumbo a Rio Blanco, para rendirle culto a la virgen. Piedrazos y botellas volaban por los aires alcanzando en algunos casos a feligreses que nada tuvieron que ver en ese conflicto. La presión de diversos sectores, algunos pseudos vecinalistas y habitantes de las zonas más conflictivas, hizo que el anterior mandatario presentara un proyecto de ley, que, entre otras cosas regulaba el horario de funcionamiento de los boliches bailables hasta las 04 am de la madrugada.

Inmediatamente, gremialistas que contienen a trabajadores de restaurantes, confiterías y boliches, acompañados por los propietarios de los mismos, salieron a defender sus puestos de trabajo y sus empresas respectivamente.

Como el espíritu del proyecto iba de frente contra el problema del consumo excesivo de alcohol, el gobierno obtuvo la mayoría en la cámara de diputados sin tantas discusiones. Pero el problema no se resolvió con la ley, sino que generó otros peores, como la reunion posterior a la salida de las discos, conocida como el after disco.

Hoy se puede ver en distintos puntos estratégicos las reuniones espontáneas, convocadas vía celular, bajo el puente Belgrano camino hacia Los Perales, un lugar oscuro y solitario al final de la ruta en mismo barrio, plazas y parques con poca iluminación y otros.

La policía no quiere actuar, ya que en la mayoría de los casos el tráfico de influencia se presenta como una advertencia para el uniformado que prefiere guardar silencio antes que perder el trabajo. Esto también posibilitó que surgieran negocios y deliverys con una ganancia extraordinaria luego de la medianoche, cuando entra en vigencia la prohibición de venta de bebidas alcohólicas hasta las ocho de la mañana. Sin embargo y a pesar de denuncias, incluso hasta en informes televisivos, muchos atienden a puertas abiertas y venden alcohol también a menores de edad sin control alguno.

Nadie quiere hacer nada por temor o conveniencia; será momento de aplicar medidas más rigurosas sin tanta flexibilidad, ya que para muchos pagar una multa es dejar el cinco por ciento de la ganancia obtenida por la venta irregular o prohibida.

De nada sirve cortar el funcionamiento de una discoteca a las cuatro de la mañana, ya que se generaliza sobre el consumo excesivo de alcohol para quienes, tal vez, ni siquiera lo prueben. Deben darse cuenta que uno va a un boliche bailable a divertirse, a bailar o escuchar música, a juntarse con amigos y en el último de los casos a embriagarse.

Está la ley que quiere combatir el flagelo del alcoholismo, solo reduciendo el funcionamiento de los boliches bailables, mientras el negocio amparado por la oscuridad y la ilegalidad sigue generando ganancias siderales a personas sin escrúpulos pero con la complicidad y el silencio de los que deben controlar a todos por igual.

Comentario