9:25 am 30/09 2016

Avanza la investigación por fraude a Monterrico S.A. y Cooperativa de Tabacaleros

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Carlos Cristian Lamas, quien entre el 28 de febrero de 2013 y el 31 de agosto de 2016 ejerció la Presidencia del Directorio de la firma Monterrico S.A., enfatizó que progresa satisfactoriamente el proceso penal iniciado para establecer responsabilidades por  el encadenamiento de irregularidades que obligaron a la liquidación de la compañía que fabricaba cigarrillos CJ.

Indicó que en este proceso, detectaron “diversos hechos que configuran acciones delictivas”, los que fueron denunciados en septiembre de 2013 en el fuero Penal, con entre nueve y diez imputados actualmente. “Frente a este escenario, esta administración accionó oportunamente y de manera contundente, logrando un avance significativo en la investigación”, señaló Lamas.

“Tuvimos que trabajar sostenidamente en el ordenamiento administrativo de la empresa”, manifestó, puesto que desde sus inicios en 2003 “fue manejada de manera desprolija, a tal punto que nunca se hizo un balance”, acotó.

Las investigaciones transitan una fase de entrecruzamiento de datos entre la empresa en liquidación y la Cooperativa de Tabacaleros, atento a que durante 2004 y 2008 importantes volúmenes de hebras salieron de Cooperativa para el sector de producción de Monterrico sin documentación respaldatoria.

Franco Fachini, director de Monterrico S.A., subrayó que al asumir la administración de la firma, se presentó Carlos Daniel Tomeo, accionista y socio fundador de la tabacalera Espert, “para informar que podría tener algún tipo de participación accionaria” y añadió que “al no contar con la documentación correspondiente, en el año 2014 se procedió a intimarlo vía carta documento para que certifique si realmente tenía participación accionaria en la empresa, sin que a la fecha haya presentado lo requerido”.

La irrupción de la figura del controvertido empresario, activo los mecanismos de alerta de las autoridades de la Cooperativa que hoy empeñan esfuerzos en determinar si existen vínculos con la anterior gestión de administración.

Fachini amplió sus conceptos, recalcando que a través de medios periodísticos de alcance nacional, “tomamos conocimiento de que se podría haber estado produciendo y falsificando nuestro producto CJ en Buenos Aires” y destacó que “por tal motivo, tomamos cartas en el asunto para establecer si se produjo otro perjuicio a la empresa”, puesto que no se descarta la posibilidad de que se haya materializado un fraude marcario en perjuicio de Monterrico y Cooperativa de Tabacaleros.

Además, advirtió que esta situación puede haber derivado en la pérdida de mercado para el producto CJ.

Por su parte, César Bartoletti, presidente de la Cooperativa de Tabacaleros, precisó que durante años la institución comercializó hebras a tabacaleras de nuestro país, decisión que fue revertida por la actual conducción para evitar la falsificación de cigarrillos y así preservar la industria local, en particular la actividad de Monterrico S.A.

“Las hebras que vendemos hoy son de exportación, porque priorizamos el crecimiento del Fondo Especial del Tabaco”, argumentó y celebró el control que ejerce el Gobierno de la Nación para prevenir la falsificación y el contrabando, “lo que llevará al sector tabacalero a una mejor situación”.

“CJ fue uno de los productos que sufrió las consecuencias de la falsificación”, puntualizó.

En tanto, Luis Canedi, asesor legal, de la Cooperativa y Monterrico, detalló que la empresa no está concursada ni en situación de quiebra, “simplemente sus socios, al entender que no era rentable y no tenía perspectivas de sustentabilidad, decidieron la liquidación de la sociedad”.

“Para evitar consecuencias de naturaleza social generadas por eventual desocupación, a cada trabajador con estabilidad dentro de la firma se le permitió optar entre la continuidad de la relación laboral con la Cooperativa o la indemnización integral que por despido le correspondía”, remarcó.

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